domingo, 16 de octubre de 2016

Cada domingo...

Cada domingo malgasto la mitad del día pensando en porque no estamos desayunando juntos. Cada mañana trato de recordar que fue lo último que te dije, si hice algo mal, el porque de ver cada domingo el mismo muro; con la apariencia de haberlo terminado con prisa, como si ambos fuéramos una especie de polimorfos que cada domingo nos convirtiéramos en bestias que solo buscan saciar su instinto de depredadores, como si inconscientemente nos protegiéramos el uno al otro de nosotros mismos.

Cada domingo tengo que cargar con mi sentimiento de culpabilidad, con la necesidad de disculparme por algo de lo que no estoy para nada consiente, algo que no recuerdo, pero sé que hice, esa incertidumbre de haber echado todo a perder, algo que no se puede reparar con un desayuno, un buen café y la charla posterior al desayuno, esa charla tan sincera; llena de realidad, pero cada domingo es inevitable andar a gatas en el abismo de los pensamientos que nublan mi poca habilidad de enfocarme.

Cada domingo por las mañanas te extraño,
Cada domingo a la hora de ver el televisor necesito escuchar como me llamas para que te ayude con cualquier cosa, que podrías hacer tú misma; si te esforzaras, pero aún así me pides que lo haga, porque sabes que así se tira el muro, así se termina mi culpa de no poder descifrar lo que está mal, así pasamos por alto que no desayunamos juntos por culpa de mi resaca, así es como funciona esto, y aunque no sé si cada domingo volverás por las noches con la cabeza despejada y una sonrisa sincera; porque al atravesar esa puerta sabes que todo estará bien, porque sabes que siempre compro cerveza y vino, vuelvas o no, y sí, lo sé, no es una buena costumbre, yo también lo odio.

Algo un poco Bukowski, pero hoy es domingo y no sé donde estás.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Escribir para vivir?

No podría imaginarme como sería mi vida, si viviera de escribir, estaría en la calle sin un puto duro.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Fallar día a día

La vida es fácil cuando tienes fe.

La vida es fácil cuando no te abandonas.

Todos los días después del mediodía; recibo un golpe de realidad, que me hace recordar dónde estoy, me hace recordar qué es lo que debería estar haciendo, pero no puedo. No cuento con la capacidad de terminar las cosas que inicio. No quiero ser yo quien actúe con responsabilidad, estoy bien, no necesito progresar, porque no necesito demostrar nada a nadie. Me estoy acostumbrando a la edad, a responsabilizarme por pequeñas cosas, y así debería ser, poco a poco, podría estar mintiéndome, pero eso nunca lo sabre.

Empezar de poco, y hacerlo bien, pasar tiempo con los amigos, porque ya sabes de que va esto, siempre dando referencias, sabes que estás en un buen lugar cuando te preguntan por alguien y puedes dar buena referencia: "Es un buen muchacho, es de los nuestros, ¿sabes?".

Adoro los días donde solo convivo con mi hermano, el me entiende, hablar solo cuando sea necesario, a veces suelo atiborrarme de las personas, escuchándolas y tratando de mantener una conversación por educación, pero yo no soy una persona que necesite hablar siempre, es culpa de un estado profundo de desinterés, dónde no puedo pensar en interactuar con personas, me ocupo de resolver mis dudas. Pero mi hermano sabe cuando callar y cuando responder, aunque nunca hablemos de nada serio; es reconfortante. 

Voy a dormir.

sábado, 28 de mayo de 2016

Me cago en tu vida

La vida trata de momentos, de instantes. 

La mayoría de las veces las personas te dirán algo sobre la vida, 

trataran de inculcarte sus ideas, 
y por años nada ha cambiado, 
y ahora estas tu aquí leyendo esto, 
pensando que tus ideas son diferentes 
y la vida que has adoptado es la verdadera, 
pero... 

¿Qué puedes saber tu de la vida? 


No es algo que tenga que entenderse, 

las personas te hablarán de verdades como la desgracia o de mentiras como la felicidad, 
y te dirán que así es la vida, 
que tienes que aprender a vivir con ello, 
y también te explicarán que tienes que morir para cumplir con el ciclo de la vida,
pero...

¿Qué pueden saber ellos de la muerte, si nunca la han experimentado? 


"En un día estoy feliz, al otro día quiero morir, en un momento todo es total" 

Todo esto es complicado, 
a mí nunca me gustó que la gente me explicara como es la vida. 
Algunos te dicen que es una aventura, 
incierta y llena de misterios, 
pero...

¿Qué pasa si tu quieres una vida aburrida y vacía? 


Te llenarán la cabeza de conceptos y de ideas; 

ideas que nunca imaginaste; 
queda en ti en adoptar esas ideas o no hacerlo, 
es tu vida, 
pero... 

¿Si es tu vida porque ellos deben de decirte como vivirla y en que pensar? 


Ellos te explicarán que tendrás que tomar decisiones muy difíciles, 

y tratarán de aconsejarte, 
pero al final de todo 

¿Que puede saber ellos de la vida?

sábado, 30 de abril de 2016

Por que maúllas cuando no estoy...

Por que aunque fueran las 3 am siempre estabas ahí,
Por que aunque no hubiera certeza de que esa noche iba a volver; ahí estabas tu esperándome.

Y así estoy yo todos los días de mi vida, te espero aunque no tengo idea de si volverás algún día o no, mis madrugadas sin ir a dormir, esperando a que llegues a mi puerta a saludar... Eras un simple gato, sin nada fuera de lo común, pero para mi fuiste increíble, que gato podría hacer que yo cambiará la forma en la que yo veía a los gatos, seres apáticos y sin gracia; pero tu manera de andar y de ignorarme; el hecho de ignorarnos mutuamente, y que solo vinieras a pedir comida por las mañanas y las noches, que no te dejarás cargar, que todos las personas que venían a casa preguntaban por ti, cuestionando tu comportamiento, quejándose del hecho de no poderte tocar ni acariciar.

Pochi, eres, fuiste y serás, el mejor puto gato del mundo.

Por si algún día decides volver, espero poder verte parado ahí, mirándome a los ojos, que aún sin poder hablar, pareciera que ya te escucho decir: "Un duro hijo de puta".

Recibiste a otro gato en tu casa, le compartiste tu comida, le compartiste a tu familia, ahora que no estas este gato hace lo que le enseñaste, pedir comida, dormir, cuidar la casa, y aunque él te busca y te espera todos los días, con la esperanza de tener compañía de nuevo, no sucederá, la inocencia de un animal es incomparable, y aunque son muy inteligentes, también son muy ingenuos; él nunca va a poder comprender a donde fuiste... tampoco yo.

sábado, 9 de abril de 2016

Ha llegado el tiempo...

El tiempo de aceptarlo; ¿Qué no existe el tiempo?

El tiempo existe, claro que si, quien no crea en el tiempo es un retrasado.

Se ha llegado el tiempo de que te vayas.